La educación en Guinea Bissau es un lujo que muchos niños no se pueden permitir. La educación pública es muy deficiente y no se ofrece a todos los niños por falta de inversión estatal. La escuela privada no suele ser asequible para la mayoría de las familias. Todo ello hace que las tasas de analfabetismo en este pequeño país de África Occidental sean muy elevadas.
AMIC ha colaborado con ASOCE para construir y dotar de material escolar y fungible una escuela de primaria y secundaria en Háfia, para más de 850 niños y niñas de la comunidad de entre 4 y 18 años.
Este proyecto está íntimamente ligado al programa de apadrinamiento, gracias al cual los niños en situación de riesgo social reciben una educación de calidad y una comida al día gracias a la aportación mensual de 20 € de su padrino.
El proyecto de apadrinamiento, por tanto, ayuda a mantener esta escuela abierta y a pagar a los profesores un sueldo suficiente que les permita llevar una vida digna y mantener la ilusión por su trabajo. Actualmente hay más de 500 niños y niñas matriculados en los distintos cursos y cada año el número de alumnos no deja de crecer.



